El Método de Indicadores Clave (KIM – Key Indicator Method) es un procedimiento técnico de evaluación de riesgos ergonómicos desarrollado para analizar tareas con carga física, especialmente aquellas que implican manipulación manual, movimientos repetitivos o mantenimiento de posturas forzadas. Su finalidad es estimar el nivel de riesgo asociado a una actividad concreta y facilitar la toma de decisiones preventivas con base objetiva.
Se trata de un método semicuantitativo, validado a nivel europeo, utilizado de forma habitual por técnicos de prevención, servicios de prevención ajenos, recursos preventivos y personal con funciones preventivas en empresas industriales, logísticas, sanitarias y de servicios.
Qué es el Método de Indicadores Clave (KIM)
El KIM es un sistema de puntuación que combina varios factores de carga física para obtener un valor final de riesgo. Dicho valor permite clasificar la tarea evaluada en distintos niveles de exposición, desde situaciones tolerables hasta escenarios que requieren actuación inmediata.
El método fue desarrollado por el Instituto Federal Alemán de Seguridad y Salud en el Trabajo (BAuA) y posteriormente adaptado y difundido en el ámbito europeo, incluyendo su utilización en guías técnicas y documentos del INSST.
Finalidad del método
Identificar tareas con sobrecarga física.
Priorizar actuaciones preventivas.
Justificar técnicamente medidas correctoras.
Facilitar la evaluación ergonómica sin instrumental complejo.
Documentar la evaluación conforme a la normativa de prevención.
Marco normativo aplicable
El uso del Método de Indicadores Clave se integra dentro de las obligaciones generales de evaluación de riesgos laborales establecidas por la legislación vigente.
Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales
La Ley 31/1995 establece la obligación del empresario de garantizar la seguridad y la salud de las personas trabajadoras mediante la evaluación de los riesgos derivados del trabajo. El KIM se utiliza como herramienta para cumplir con:
Artículo 14: Derecho a la protección.
Artículo 15: Principios de la acción preventiva.
Artículo 16: Evaluación de riesgos y planificación preventiva.
Real Decreto 487/1997 sobre manipulación manual de cargas
Este Real Decreto regula las disposiciones mínimas para la protección frente a riesgos derivados de la manipulación manual de cargas que entrañen riesgos dorsolumbares. El KIM resulta especialmente adecuado para analizar:
Levantamiento y transporte manual.
Empuje y tracción.
Manipulación repetida de cargas ligeras.
Normativa europea
El método se alinea con la Directiva 90/269/CEE, relativa a la manipulación manual de cargas, y con los criterios técnicos recogidos en normas UNE-EN e ISO sobre ergonomía física.
Tipos de Método KIM
El sistema KIM no es único. Existen diferentes variantes según el tipo de tarea evaluada.
KIM I – Levantamiento, sujeción y transporte
Diseñado para actividades en las que se levantan, sostienen o transportan cargas manualmente. Es frecuente en:
Almacenes y logística.
Construcción.
Industria manufacturera.
Servicios sanitarios y asistenciales.
II – Empuje y tracción
Aplicable a tareas donde se desplazan cargas mediante carros, transpaletas u otros equipos sin motorización completa.
III – Manipulación repetida de cargas ligeras
Orientado a trabajos con alta frecuencia de movimientos, incluso con pesos reducidos, como:
Líneas de montaje.
Preparación de pedidos.
Envasado y etiquetado.
IV – Posturas forzadas
Evalúa trabajos donde se mantienen posiciones corporales alejadas de la postura neutra durante periodos prolongados.
Factores que analiza el Método de Indicadores Clave
El KIM combina distintos indicadores que representan la carga física real de la tarea.
Peso o fuerza aplicada
Se valora el peso de la carga manipulada o la fuerza necesaria para moverla, considerando diferencias entre hombres y mujeres cuando procede.
Frecuencia de la tarea
Número de levantamientos, empujes o movimientos por unidad de tiempo.
Duración diaria
Tiempo total dedicado a la tarea evaluada durante la jornada laboral.
Postura corporal
Posición de espalda, brazos, cuello y extremidades inferiores durante la ejecución del trabajo.
Condiciones del entorno
Espacio disponible.
Altura de manipulación.
Superficie del suelo.
Agarre de la carga.
Uso de ayudas mecánicas.
Procedimiento paso a paso para aplicar el método KIM
1. Definición de la tarea
Se delimita claramente la actividad a evaluar, evitando mezclar tareas distintas con exigencias físicas diferentes.
2. Observación directa
El técnico observa la ejecución real del trabajo, preferiblemente en condiciones habituales, sin modificaciones artificiales.
3. Recogida de datos
Se anotan pesos, distancias, frecuencias, posturas y duración efectiva de la tarea.
4. Asignación de puntuaciones
Cada indicador dispone de una escala numérica definida en las tablas del método.
5. Cálculo del valor KIM
Las puntuaciones se combinan según el procedimiento establecido para obtener el valor final.
6. Interpretación del resultado
El valor obtenido se asocia a un nivel de riesgo que orienta la actuación preventiva.
Niveles de riesgo según el KIM
Aunque pueden variar ligeramente según la versión utilizada, los resultados suelen clasificarse en cuatro niveles.
Nivel 1 – Riesgo bajo
La carga física es tolerable. No se requieren medidas específicas más allá del control periódico.
N. 2 – Riesgo moderado
Se recomiendan mejoras técnicas u organizativas a medio plazo.
3 – Riesgo elevado
La tarea presenta probabilidad significativa de daño musculoesquelético. Es necesaria intervención preventiva planificada.
4 – Riesgo muy elevado
Existe peligro alto de lesión. La actuación debe ser inmediata, con rediseño del puesto o eliminación de la tarea.
Riesgos laborales asociados a tareas evaluadas con KIM
El uso del Método de Indicadores Clave está especialmente vinculado a la prevención de:
Trastornos musculoesqueléticos.
Lumbalgias y dorsalgias.
Lesiones de hombro y codo.
Tendinitis y sobrecargas.
Fatiga física acumulada.
Estos daños suelen desarrollarse de forma progresiva, lo que refuerza la necesidad de evaluaciones periódicas y seguimiento.
Medidas preventivas derivadas de una evaluación KIM
Medidas técnicas
Automatización parcial de tareas.
Uso de ayudas mecánicas.
Rediseño de alturas de trabajo.
Mejora del diseño de herramientas y agarres.
Medidas organizativas
Rotación de tareas.
Reducción del tiempo de exposición.
Ajuste de ritmos de trabajo.
Medidas formativas
Formación específica en manipulación manual.
Entrenamiento postural.
Información sobre riesgos musculoesqueléticos.
Equipos de protección individual relacionados
El KIM no se basa en EPIs como solución principal, pero puede justificar su uso complementario:
Guantes para mejorar el agarre.
Calzado de seguridad con absorción de impactos.
Fajas lumbares solo en situaciones muy concretas y justificadas.
Los EPIs nunca sustituyen las medidas técnicas u organizativas.
Responsabilidades legales
Empresario
Realizar la evaluación de riesgos.
Aplicar medidas preventivas adecuadas.
Revisar la evaluación cuando cambien las condiciones.
Servicio de prevención
Seleccionar métodos de evaluación adecuados.
Documentar correctamente el proceso.
Asesorar en la planificación preventiva.
Personas trabajadoras
Utilizar correctamente los medios proporcionados.
Informar de situaciones de sobrecarga o molestias físicas.
Documentación y registro
La evaluación mediante el Método de Indicadores Clave debe quedar documentada e integrada en el sistema de gestión preventiva. Esto incluye:
Descripción de la tarea.
Método utilizado.
Resultados obtenidos.
Medidas adoptadas.
Seguimiento y revisión.
Aplicación práctica del KIM en distintos sectores
Industria y manufactura
Evaluación de líneas de montaje, manipulación de piezas y tareas repetitivas.
Logística y transporte
Análisis de carga y descarga, preparación de pedidos y uso de carros manuales.
Sanidad y asistencia
Movilización de pacientes, traslado de material y tareas de apoyo asistencial.
Servicios
Trabajos de limpieza, mantenimiento y reposición.
Errores habituales al aplicar el método
Evaluar tareas poco representativas.
Subestimar la duración real.
No considerar variabilidad entre turnos.
Usar el método sin formación previa.
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