Trabajar en ambientes de baja temperatura exige una protección adecuada de las manos. Elegir correctamente el guante para el frío no solo mejora el confort térmico, sino que reduce riesgos laborales como la pérdida de destreza, la aparición de lesiones cutáneas o incluso patologías asociadas a la exposición prolongada al frío. En actividades propias de la Prevención de Riesgos Laborales, esta elección influye directamente en la seguridad y la salud del trabajador.
A continuación, encontrarás una guía completa para saber qué guante utilizar frente al frío, según el tipo de trabajo, la temperatura, la humedad y los riesgos asociados.
Importancia de elegir el guante para el frío adecuado en el entorno laboral
La exposición continuada a temperaturas bajas puede provocar entumecimiento, reducción de la sensibilidad táctil, disminución de la fuerza manual y mayor probabilidad de accidentes. Un guante inadecuado puede generar una falsa sensación de protección o interferir en la ejecución de tareas precisas.
En sectores como la logística en cámaras frigoríficas, la industria alimentaria, la construcción en exteriores o el mantenimiento industrial, el uso de guantes específicos frente al frío forma parte de las medidas preventivas exigibles para proteger la salud del trabajador.
Guante para el frío según el nivel de aislamiento térmico
No todos los guantes protegen igual frente al frío. El nivel de aislamiento depende del material, del grosor y del diseño.
Guantes térmicos de aislamiento ligero
Estos guantes están pensados para temperaturas frías moderadas y tareas que requieren alta movilidad de los dedos. Suelen fabricarse con tejidos sintéticos técnicos o forros interiores suaves.
Son habituales en:
Trabajos de almacén no refrigerado
Manipulación ligera en exteriores
Actividades con movimientos repetitivos
Proporcionan confort térmico sin sacrificar destreza manual.
Guantes para el frío intenso
Diseñados para temperaturas muy bajas, incorporan varias capas aislantes y, en muchos casos, forros interiores térmicos. Algunos modelos cuentan con membranas que evitan la pérdida de calor corporal.
Indicados para:
Cámaras frigoríficas
Trabajos al aire libre en invierno
Manipulación de productos congelados
Estos guantes priorizan la protección térmica frente a la sensibilidad táctil, aunque los modelos actuales equilibran ambos factores.
Materiales más eficaces en un guante para el frío
El material determina gran parte del rendimiento del guante frente al frío.
Guantes de lana
La lana mantiene el calor incluso en condiciones de humedad moderada. Se utiliza habitualmente como forro interior en guantes laborales, aunque por sí sola no ofrece protección mecánica suficiente.
Guantes de poliéster y fibras técnicas
Las fibras sintéticas modernas ofrecen buen aislamiento, ligereza y secado rápido. Son comunes en guantes térmicos laborales por su durabilidad y facilidad de mantenimiento.
Guantes con recubrimiento de nitrilo o látex
Cuando el frío se combina con humedad o riesgo químico, estos recubrimientos actúan como barrera adicional. Mantienen el interior seco y mejoran el agarre en superficies frías.
Guante para el frío y trabajos con humedad
El frío húmedo incrementa la sensación térmica negativa y eleva el riesgo de lesiones cutáneas. En estos casos, el guante debe ser impermeable.
Los modelos con membranas impermeables y transpirables evitan la entrada de agua sin provocar sudoración excesiva. Son habituales en:
Industria alimentaria
Limpieza industrial en frío
Trabajos en exteriores con lluvia o nieve
Guantes para el frío con protección mecánica
En muchos puestos de trabajo, el frío no es el único riesgo. Cortes, abrasiones o impactos pueden estar presentes.
Guante para el frío anticorte
Incorporan fibras resistentes que protegen frente a objetos afilados, manteniendo al mismo tiempo el aislamiento térmico. Son habituales en la manipulación de metales, vidrio o herramientas manuales en ambientes fríos.
Guantes térmicos reforzados
Incluyen refuerzos en palma y dedos para trabajos con carga mecánica. Mejoran la durabilidad y reducen la fatiga de las manos.
Importancia de la ergonomía en el guante para el frío
Un guante demasiado rígido o mal ajustado puede provocar sobreesfuerzos musculares. La ergonomía es un factor preventivo relevante en trabajos prolongados.
Un buen guante para el frío debe:
Ajustarse correctamente a la mano
Permitir movimientos naturales
No generar presión excesiva en dedos o muñeca
La elección de la talla correcta es tan importante como el material.
Guante para el frío en cámaras frigoríficas
Las cámaras frigoríficas presentan uno de los entornos más exigentes. La temperatura puede descender varios grados bajo cero y la exposición suele ser continua.
Los guantes recomendados para este entorno:
Aislamiento térmico elevado
Impermeabilidad
Buen agarre en superficies heladas
Forro interior confortable
En estos casos, el guante forma parte del equipo de protección individual indispensable para evitar lesiones por frío.
Normativa aplicable al uso de guantes para el frío
Los guantes utilizados frente al frío deben cumplir con los requisitos de seguridad establecidos para equipos de protección individual. Esto incluye ensayos de resistencia térmica, mecánica y, cuando corresponde, impermeabilidad.
El uso de guantes certificados garantiza que el nivel de protección es adecuado al riesgo presente en el puesto de trabajo.
Mantenimiento y uso correcto del guante para el frío
Para que el guante mantenga sus propiedades:
Debe limpiarse según las instrucciones del fabricante
Sustituirse cuando presente desgaste
Almacenarse en lugar seco
Un guante húmedo o deteriorado pierde eficacia térmica y puede generar incomodidad o riesgo adicional.
Errores habituales al elegir un guante para el frío
Algunos fallos frecuentes en entornos laborales:
Usar guantes domésticos en lugar de guantes certificados
Elegir modelos demasiado gruesos para tareas de precisión
No tener en cuenta la humedad ambiental
Compartir guantes entre trabajadores
Evitar estos errores mejora la protección y la productividad.
¿Qué guante para el frío es mejor según el tipo de trabajo?
No existe un único guante válido para todas las situaciones. La mejor elección depende de:
Temperatura
Duración de la exposición
Presencia de humedad
Riesgos mecánicos
Necesidad de destreza manual
Un análisis previo del puesto de trabajo permite seleccionar el modelo más adecuado dentro de la estrategia preventiva.
Elegir correctamente el guante para el frío es una decisión directamente relacionada con la seguridad y la salud en el trabajo. Un modelo adecuado protege frente a las bajas temperaturas, mantiene la funcionalidad de la mano y reduce la probabilidad de accidentes laborales. En el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales, esta elección debe basarse siempre en el tipo de actividad y los riesgos presentes.
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