¿Qué enfermedades se consideran profesionales?

Las enfermedades profesionales son aquellas patologías contraídas como consecuencia directa del trabajo realizado por cuenta ajena y que están provocadas por la exposición a agentes o condiciones presentes en el entorno laboral. La identificación de las enfermedades profesionales permite establecer medidas preventivas, reconocer derechos laborales y garantizar una adecuada vigilancia de la salud de las personas trabajadoras.

Desde el punto de vista legal, las enfermedades profesionales se determinan a partir de un cuadro oficial, recogido en el R.D. 1299/2006, que clasifica las patologías en función del agente causante y de la actividad que origina el riesgo. Solo las incluidas en este listado tienen la consideración legal de enfermedad profesional, aunque existen otras dolencias relacionadas con el trabajo que pueden reconocerse como contingencia profesional bajo determinadas circunstancias.

Enfermedades profesionales según su definición legal

Las enfermedades profesionales se definen como aquellas contraídas a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en las actividades que se especifican en el cuadro oficial, y que están provocadas por la acción de elementos o sustancias que también se indican en dicho cuadro.

Para que una patología sea considerada enfermedad profesional deben cumplirse tres condiciones:

  • Existencia de una relación directa entre la enfermedad y el trabajo desempeñado

  • Presencia de un agente causante reconocido

  • Inclusión expresa en el listado del R.D. 1299/2006

Este reconocimiento tiene implicaciones relevantes en materia de prevención, prestaciones económicas, responsabilidades empresariales y seguimiento médico.

Clasificación de las enfermedades profesionales según el R.D. 1299/2006

El cuadro oficial de enfermedades profesionales se estructura en seis grandes grupos, en función del agente que provoca la patología.

Enfermedades profesionales causadas por agentes químicos

Este grupo incluye patologías originadas por la exposición laboral a sustancias químicas peligrosas, ya sea por inhalación, contacto cutáneo o ingestión accidental.

Entre las más habituales se encuentran:

  • Intoxicaciones por metales pesados como plomo, mercurio, cadmio o níquel

  • Enfermedades respiratorias derivadas de disolventes orgánicos

  • Dermatitis profesionales por contacto con productos químicos

  • Alteraciones neurológicas asociadas a ciertos compuestos industriales

Las actividades con mayor riesgo son la industria química, metalurgia, fabricación de pinturas, limpieza industrial y laboratorios.

Enfermedades profesionales provocadas por agentes físicos

Las enfermedades profesionales derivadas de agentes físicos están relacionadas con factores ambientales del trabajo.

Algunos ejemplos frecuentes son:

  • Hipoacusia o sordera profesional por exposición prolongada al ruido

  • Trastornos osteomusculares por vibraciones mecánicas

  • Lesiones por radiaciones ionizantes o no ionizantes

  • Patologías por exposición a temperaturas extremas

Estas enfermedades son habituales en sectores como la construcción, industria manufacturera, transporte, minería y sanidad.

Enfermedades profesionales causadas por agentes biológicos

Este grupo incluye infecciones, parasitosis y otras patologías transmitidas por agentes biológicos presentes en determinados entornos laborales.

Entre las más representativas se encuentran:

  • Tuberculosis

  • Hepatitis víricas

  • Brucelosis

  • Tétanos

  • Legionelosis

Son frecuentes en actividades sanitarias, laboratorios, trabajos con animales, gestión de residuos y determinados servicios públicos.

Enfermedades profesionales del sistema respiratorio

Las enfermedades profesionales respiratorias están provocadas por la inhalación continuada de polvos, fibras, humos o gases.

Algunos ejemplos destacados:

  • Neumoconiosis (silicosis, asbestosis)

  • Asma profesional

  • Bronquitis crónica de origen laboral

  • Alveolitis alérgica extrínseca

Aparecen con mayor frecuencia en minería, construcción, industria cerámica, trabajos con amianto y procesado de madera.

Enfermedades profesionales de la piel

Las afecciones cutáneas representan uno de los grupos más numerosos dentro de las enfermedades profesionales.

Incluyen:

  • Dermatitis alérgica de contacto

  • Dermatitis irritativa

  • Urticarias profesionales

  • Afecciones cutáneas infecciosas

Suelen afectar a personal de limpieza, sanidad, peluquería, industria alimentaria y sector químico.

Enfermedades profesionales por agentes carcinógenos

Este grupo engloba patologías graves derivadas de la exposición laboral a sustancias cancerígenas reconocidas.

Entre ellas:

  • Cáncer de pulmón por exposición a amianto

  • Cáncer de vejiga asociado a aminas aromáticas

  • Leucemias vinculadas a benceno

  • Cáncer de cavidad nasal por polvo de madera

La prevención de este tipo de enfermedades profesionales exige medidas técnicas, organizativas y médicas muy estrictas.

Diferencia entre enfermedad profesional y enfermedad relacionada con el trabajo

No todas las patologías derivadas del trabajo se consideran legalmente enfermedades profesionales. Existen enfermedades relacionadas con el trabajo que no figuran en el cuadro oficial, como:

  • Lumbalgias

  • Trastornos musculoesqueléticos no incluidos expresamente

  • Estrés laboral o trastornos psicosociales

Estas pueden reconocerse como contingencia profesional si se demuestra la relación directa con la actividad laboral, aunque no estén en el listado oficial.

Obligaciones preventivas frente a las enfermedades profesionales

La empresa tiene la obligación de evitar la aparición de enfermedades profesionales mediante:

  • Evaluación de riesgos específica

  • Eliminación o reducción de la exposición a agentes peligrosos

  • Sustitución de sustancias nocivas

  • Vigilancia periódica de la salud

  • Información y formación a las personas trabajadoras

El incumplimiento de estas obligaciones puede dar lugar a responsabilidades administrativas, civiles y recargos en las prestaciones.

Importancia del reconocimiento de las enfermedades profesionales

El reconocimiento de una patología como enfermedad profesional permite:

  • Acceso a prestaciones económicas específicas

  • Seguimiento médico especializado

  • Protección frente a despidos derivados de la enfermedad

  • Mejora de las condiciones preventivas en la empresa

Además, facilita la detección temprana de riesgos emergentes y la mejora continua de la seguridad y salud en el trabajo.

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