Nueva norma de colores de botellas de gas

La nueva norma de colores de botellas de gas establece un sistema unificado de identificación visual que permite reconocer de forma inmediata el tipo de gas contenido y el riesgo asociado durante su almacenamiento, transporte y utilización en entornos laborales. Este cambio afecta directamente a industrias, talleres, laboratorios, centros sanitarios y empresas donde el uso de gases comprimidos forma parte de la operativa diaria. Comprender esta norma no solo evita errores de manipulación, sino que refuerza los procedimientos preventivos y reduce situaciones de riesgo que pueden derivar en accidentes graves.

Nueva norma de colores de botellas de gas y su objetivo preventivo

La nueva norma de colores de botellas de gas nace con la finalidad de unificar criterios visuales que durante años generaron confusión en muchos entornos de trabajo. Antes de su implantación, coexistían sistemas de colores distintos que dependían del proveedor, del tipo de instalación o del uso histórico del cilindro, lo que provocaba errores de identificación. En actividades con presencia de gases inflamables, comburentes o tóxicos, esta situación suponía un aumento del riesgo operativo.

El sistema actual centra la identificación en la ojiva de la botella, dejando el cuerpo con un color neutro o definido por el fabricante. De este modo, el personal puede reconocer el riesgo del gas incluso cuando las botellas están almacenadas juntas o parcialmente ocultas. Esta medida refuerza la señalización preventiva y facilita una actuación rápida en tareas de mantenimiento, emergencias o revisiones periódicas.

Colores de botellas de gas según el tipo de riesgo

La nueva norma de colores de botellas de gas clasifica los cilindros en función del riesgo predominante del gas contenido. Esta clasificación facilita una lectura inmediata, especialmente en zonas con alta rotación de botellas o múltiples tipos de gas.

Los gases inflamables se identifican mediante ojivas de color rojo, lo que alerta sobre la presencia de atmósferas explosivas si se produce una fuga. Los gases comburentes, que intensifican la combustión, utilizan tonos azules claros. En el caso de gases tóxicos o corrosivos, la ojiva amarilla advierte sobre posibles daños graves para la salud por inhalación o contacto. Los gases inertes, que desplazan el oxígeno del ambiente, se reconocen por el color verde.

Esta codificación permite integrar la identificación del gas en los procedimientos de trabajo seguro y en los planes de emergencia interna de la empresa.

Identificación por colores de gases industriales más utilizados

Dentro de la nueva norma de colores de botellas de gas, algunos gases de uso habitual cuentan con colores específicos que facilitan su diferenciación. El oxígeno se reconoce por una ojiva blanca, mientras que el nitrógeno emplea color negro. El argón, muy presente en procesos de soldadura, utiliza verde oscuro. El dióxido de carbono se identifica mediante gris, y el acetileno, por tonos granate.

Esta diferenciación resulta especialmente útil en sectores industriales donde se utilizan varios gases en un mismo puesto de trabajo. Una identificación correcta evita conexiones erróneas, mezclas peligrosas y fallos en equipos diseñados para un gas concreto. Aun así, el color nunca sustituye a la etiqueta del cilindro, que debe revisarse antes de cualquier operación.

Diferencias entre el sistema anterior y la nueva norma de colores de botellas de gas

Uno de los cambios más importantes introducidos por la nueva norma de colores de botellas de gas es la desaparición de sistemas locales basados en colores del cuerpo completo del cilindro. En el sistema anterior, una misma botella podía cambiar de color tras una recarga, generando confusión entre trabajadores experimentados y personal nuevo.

El modelo actual mantiene el color del cuerpo de forma neutra y estandariza la información crítica en la ojiva y la etiqueta. Esto reduce errores visuales y mejora la coherencia entre distintos proveedores. Además, el sistema se adapta mejor a entornos internacionales donde conviven botellas de distintos orígenes, algo cada vez más habitual en empresas con cadenas de suministro amplias.

Aplicación de la norma en almacenamiento y señalización

La correcta aplicación de la nueva norma de colores de botellas de gas no se limita a la compra de cilindros conformes. Es necesario adaptar las zonas de almacenamiento, la señalización y la formación del personal. Las botellas deben almacenarse de forma que la ojiva quede visible, permitiendo identificar el gas sin necesidad de mover el cilindro.

Además, la señalización del almacén debe incluir referencias visuales a los colores y riesgos asociados, integrándolos en los procedimientos internos. Esta práctica mejora la comprensión del riesgo y facilita el cumplimiento de las normas de seguridad durante inspecciones y auditorías preventivas.

Uso de la nueva norma de colores de botellas de gas en emergencias

En situaciones de emergencia, el tiempo de reacción es determinante. La nueva norma de colores de botellas de gas permite a los equipos de intervención identificar rápidamente el tipo de gas implicado, incluso en condiciones de visibilidad reducida. Esto facilita la selección de equipos de protección adecuados y la aplicación de medidas de control específicas.

Por ejemplo, ante una fuga de un gas inflamable identificado por ojiva roja, se prioriza la eliminación de fuentes de ignición. En el caso de gases tóxicos, el color amarillo alerta sobre la necesidad de protección respiratoria inmediata. Esta identificación visual se convierte en una herramienta práctica dentro de los planes de autoprotección.

Relación entre colores de botellas de gas y etiquetado obligatorio

Aunque la nueva norma de colores de botellas de gas mejora la identificación visual, el etiquetado sigue siendo obligatorio y prioritario. La etiqueta proporciona información detallada sobre el gas, los pictogramas de peligro, las recomendaciones de uso y los datos del proveedor.

El color actúa como un apoyo rápido, mientras que la etiqueta confirma la información antes de cualquier conexión o manipulación. Integrar ambos elementos en los procedimientos de trabajo evita errores y refuerza la cultura preventiva en la empresa.

Nueva norma de colores de botellas de gas
colores de identificación de botellas de gases contenidos en envases a presión

Formación del personal en la nueva norma de colores de botellas de gas

La implantación efectiva de la nueva norma de colores de botellas de gas requiere formación específica del personal. No basta con conocer los colores; es necesario comprender el riesgo asociado a cada uno y las medidas preventivas correspondientes.

Las acciones formativas deben incluir ejemplos prácticos, revisión de botellas reales y simulaciones de situaciones habituales. Este enfoque mejora la retención del conocimiento y reduce la dependencia exclusiva de la experiencia previa del trabajador.

Errores habituales en la identificación de botellas de gas

Uno de los errores más frecuentes es asumir el contenido del cilindro basándose únicamente en el color del cuerpo o en experiencias anteriores. Otro fallo común es no revisar la etiqueta cuando la ojiva está parcialmente dañada o repintada.

La nueva norma de colores de botellas de gas reduce estos errores, pero no los elimina si no se acompaña de procedimientos claros. Establecer rutinas de verificación antes del uso del gas es una medida sencilla que evita incidentes con consecuencias graves.

Integración de la norma en auditorías y controles internos

La correcta aplicación de la nueva norma de colores de botellas de gas debe formar parte de las auditorías internas de seguridad. Revisar el estado de las ojivas, la coherencia con el contenido y la visibilidad en almacenamiento permite detectar desviaciones antes de que generen riesgos.

Estos controles refuerzan el cumplimiento de la normativa y transmiten un mensaje claro sobre la importancia de la prevención en la gestión diaria de la empresa.

Apoyo práctico para la gestión preventiva de gases

Para las empresas que trabajan con múltiples gases, disponer de herramientas prácticas facilita la implantación real de la norma. En este sentido, contar con listas de verificación específicas para almacenamiento, manipulación y transporte de botellas de gas ayuda a mantener un control continuo y ordenado.

Una opción especialmente útil es el Listado de 100 CHECKLISTS de Prevención de Riesgos Laborales, que permite integrar la revisión de botellas de gas dentro de un sistema preventivo estructurado, ahorrando tiempo y evitando olvidos en tareas críticas.

Impacto de la nueva norma de colores de botellas de gas en la seguridad laboral

La nueva norma de colores de botellas de gas mejora la seguridad al reducir errores humanos y facilitar decisiones rápidas en entornos con presión operativa. Su aplicación correcta disminuye incidentes relacionados con conexiones incorrectas, fugas mal gestionadas y exposiciones innecesarias.

Cuando se integra en la formación, la señalización y los procedimientos internos, esta norma se convierte en una herramienta eficaz para elevar el nivel preventivo de la organización y proteger tanto a los trabajadores como a las instalaciones.

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