¿Cómo se selecciona el EPI adecuado?

Seleccionar correctamente los equipos de protección individual es una de las decisiones más importantes dentro de la Prevención de Riesgos Laborales. Saber cómo se selecciona el EPI adecuado permite reducir accidentes, proteger la salud de los trabajadores y cumplir con las obligaciones preventivas exigidas en cualquier actividad profesional. No se trata de elegir un equipo genérico, sino de aplicar un proceso técnico y documentado que garantice que el EPI responde al riesgo real del puesto de trabajo.

En este artículo te explicamos de forma detallada cómo se selecciona el EPI adecuado, qué criterios deben tenerse en cuenta, qué errores deben evitarse y qué exige la normativa vigente para asegurar una protección eficaz en el entorno laboral.

Cómo se selecciona el EPI adecuado a partir de la evaluación de riesgos

El punto de partida para saber cómo se selecciona el EPI adecuado es siempre la evaluación de riesgos del puesto de trabajo. Sin este análisis previo, cualquier elección carece de base preventiva.

La evaluación permite identificar:

  • El tipo de riesgo presente (mecánico, químico, biológico, físico).

  • La intensidad y duración de la exposición.

  • Las partes del cuerpo que necesitan protección.

  • Las condiciones reales en las que se desarrolla la tarea.

Solo cuando los riesgos no pueden eliminarse o reducirse suficientemente mediante medidas técnicas u organizativas, se recurre al uso de EPI como medida complementaria.

Cómo se selecciona el EPI adecuado según el tipo de riesgo

Cada riesgo requiere un tipo de protección específica. Por eso, uno de los pasos más importantes para determinar cómo se selecciona el EPI adecuado es clasificar correctamente el peligro existente.

Algunos ejemplos habituales son:

  • Riesgos de impacto o caída de objetos: protección para la cabeza.

  • Riesgos de corte, abrasión o pinchazo: protección de manos.

  • Riesgos de inhalación de sustancias: protección respiratoria.

  • Riesgos de ruido elevado: protección auditiva.

  • Riesgos de salpicaduras químicas: protección ocular y facial.

  • Riesgos de caída en altura: sistemas anticaídas.

Elegir un EPI que no esté diseñado para el riesgo concreto equivale a no proteger al trabajador.

Cómo se selecciona el EPI adecuado teniendo en cuenta la normativa aplicable

La normativa establece requisitos mínimos que deben cumplir los equipos de protección individual para poder utilizarse en el entorno laboral. Por ello, entender cómo se selecciona el EPI adecuado implica comprobar que el equipo cumple con las exigencias legales vigentes.

Todo EPI debe:

  • Estar certificado.

  • Disponer de marcado obligatorio.

  • Incluir instrucciones claras del fabricante.

  • Indicar para qué riesgos está diseñado y sus límites de uso.

Además, el EPI debe utilizarse conforme a las indicaciones del fabricante, ya que un uso distinto puede reducir su capacidad protectora.

Cómo se selecciona el EPI adecuado según el puesto de trabajo

No todos los trabajadores expuestos a un mismo riesgo necesitan el mismo EPI. El puesto de trabajo, las tareas concretas y la forma de ejecución influyen directamente en la selección.

Para definir cómo se selecciona el EPI adecuado según el puesto, deben analizarse factores como:

  • Movimientos necesarios durante la tarea.

  • Posturas de trabajo.

  • Necesidad de precisión manual.

  • Duración de la jornada.

  • Condiciones ambientales (calor, frío, humedad).

Un EPI incompatible con las exigencias del puesto puede provocar rechazo en su uso o generar riesgos añadidos.

Cómo se selecciona el EPI adecuado teniendo en cuenta a la persona usuaria

El EPI debe adaptarse a la persona, y no al revés. Este criterio es determinante para garantizar su uso real y continuo.

Al seleccionar el EPI adecuado deben considerarse:

  • Talla y ajuste correcto.

  • Compatibilidad con otros EPI usados simultáneamente.

  • Características físicas del trabajador.

  • Necesidades especiales.

Un equipo mal ajustado puede perder eficacia y resultar incómodo, lo que incrementa la probabilidad de un uso incorrecto.

Cómo se selecciona el EPI adecuado para usos simultáneos

En muchos puestos de trabajo es necesario utilizar varios EPI al mismo tiempo. Por ello, uno de los pasos críticos sobre cómo se selecciona el EPI adecuado es comprobar la compatibilidad entre los diferentes equipos.

Por ejemplo:

  • Cascos compatibles con protectores auditivos.

  • Gafas que ajusten correctamente con mascarillas.

  • Arneses que no interfieran con ropa de protección.

La falta de compatibilidad puede reducir el nivel de protección o generar molestias que dificulten el trabajo seguro.

Cómo se selecciona el EPI adecuado según la duración del uso

La duración de la exposición al riesgo influye directamente en la elección del equipo. No es lo mismo un uso puntual que una exposición prolongada durante toda la jornada.

Para exposiciones largas, el EPI debe:

  • Permitir transpiración.

  • Reducir la fatiga.

  • Mantener su capacidad protectora durante el tiempo previsto.

  • Facilitar pausas y sustituciones cuando sea necesario.

Este criterio es especialmente relevante en protección respiratoria, auditiva y ropa de protección.

Cómo se selecciona el EPI adecuado en trabajos con riesgos especiales

En actividades con riesgos elevados, la selección del EPI requiere un nivel adicional de detalle y control. Algunos ejemplos son:

  • Trabajos en altura.

  • Espacios confinados.

  • Exposición a sustancias peligrosas.

  • Atmósferas con deficiencia de oxígeno.

En estos casos, el EPI debe formar parte de un procedimiento de trabajo específico y su elección debe estar perfectamente justificada en la evaluación de riesgos.

Cómo se selecciona el EPI adecuado y se verifica su eficacia

Seleccionar el EPI no termina con la compra del equipo. Para completar el proceso de cómo se selecciona el EPI adecuado es necesario verificar su eficacia en condiciones reales de trabajo.

Esto incluye:

  • Pruebas de uso.

  • Observación directa en el puesto.

  • Recogida de incidencias.

  • Ajustes o cambios si es necesario.

La participación de los trabajadores en esta fase ayuda a detectar problemas prácticos antes de que se conviertan en riesgos.

Cómo se selecciona el EPI adecuado y se documenta el proceso

La selección del EPI debe quedar reflejada por escrito. Esta documentación es parte del sistema de gestión preventiva y resulta necesaria ante auditorías, inspecciones o investigaciones de accidentes.

La documentación debe incluir:

  • Riesgos identificados.

  • Criterios de selección del EPI.

  • Justificación técnica.

  • Registro de entrega a los trabajadores.

  • Instrucciones de uso y mantenimiento.

Un proceso documentado demuestra que la elección del EPI no ha sido arbitraria.

Errores frecuentes al seleccionar el EPI adecuado

Aunque el procedimiento esté definido, existen errores habituales que deben evitarse:

  • Elegir el EPI solo por precio.

  • No considerar la compatibilidad entre equipos.

  • No tener en cuenta la opinión del trabajador.

  • Usar equipos genéricos para riesgos específicos.

  • No revisar el EPI cuando cambian las condiciones de trabajo.

Evitar estos fallos mejora la eficacia preventiva y reduce incidentes.

Cómo se selecciona el EPI adecuado y se garantiza su mantenimiento

Un EPI correctamente seleccionado pierde su función si no se mantiene en buen estado. Por eso, el proceso de selección debe incluir instrucciones claras sobre:

  • Limpieza.

  • Revisión periódica.

  • Sustitución por desgaste.

  • Almacenamiento adecuado.

El mantenimiento es una responsabilidad compartida entre empresa y trabajador.

Cómo se selecciona el EPI adecuado y se refuerza su uso

La correcta selección debe ir acompañada de información y formación. El trabajador debe conocer:

  • Qué riesgo le protege el EPI.

  • Cuándo es obligatorio su uso.

  • Cómo colocarlo correctamente.

  • Cuándo debe sustituirse.

Sin esta información, incluso el mejor EPI puede resultar ineficaz.

Cómo se selecciona el EPI adecuado: conclusión práctica

Entender cómo se selecciona el EPI adecuado implica aplicar un proceso técnico, riguroso y adaptado a la realidad del puesto de trabajo. La elección correcta protege la salud, reduce accidentes y refuerza la seguridad en el trabajo.

El EPI no es un elemento aislado, sino una parte integrada del sistema preventivo que debe revisarse y actualizarse siempre que cambien los riesgos o las condiciones de trabajo.

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