¿Cuál es el proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas?

El proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas es una metodología utilizada en Prevención de Riesgos Laborales para identificar, analizar y controlar los peligros presentes en los lugares de trabajo. Su correcta aplicación permite reducir accidentes laborales, enfermedades profesionales y situaciones de daño para la salud de las personas trabajadoras, además de cumplir con las obligaciones legales en materia preventiva. Este procedimiento se aplica en todo tipo de actividades productivas y constituye la base sobre la que se planifican las medidas preventivas y de protección.

¿Qué es el proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas?

El proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas es una secuencia ordenada de acciones que permite detectar peligros, valorar los riesgos derivados del trabajo y establecer medidas preventivas adecuadas. Este método se aplica de forma sistemática y documentada, y debe revisarse periódicamente o cuando se produzcan cambios en las condiciones de trabajo.

Su objetivo principal es garantizar condiciones laborales seguras y saludables, integrando la prevención en la gestión diaria de la empresa.

Identificación de los peligros en el proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas

La primera fase del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas consiste en identificar todos los peligros existentes en el entorno laboral. Un peligro es cualquier fuente con capacidad de causar daño, ya sea físico, químico, biológico, ergonómico o psicosocial.

Durante esta etapa se analizan:

  • Instalaciones, equipos y maquinaria

  • Sustancias y productos utilizados

  • Procesos de trabajo y tareas habituales

  • Condiciones ambientales (ruido, iluminación, temperatura)

  • Organización del trabajo y carga laboral

Para realizar una identificación eficaz se emplean inspecciones técnicas, observación directa de los puestos, revisión de accidentes anteriores y consulta a las personas trabajadoras.

Identificación de las personas expuestas al riesgo

La segunda etapa del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas se centra en determinar quién puede verse afectado por los peligros detectados y de qué forma. No todas las personas están expuestas del mismo modo, por lo que es necesario un análisis detallado.

Se deben considerar:

  • Personal fijo y temporal

  • Contratas y subcontratas

  • Personal de mantenimiento o limpieza

  • Visitantes ocasionales

  • Trabajadores especialmente sensibles

Esta fase permite priorizar la protección de colectivos con mayor vulnerabilidad y adaptar las medidas preventivas a cada situación laboral concreta.

Evaluación y valoración de los riesgos laborales

En esta tercera etapa del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas se analiza la probabilidad de que el daño ocurra y la gravedad de sus consecuencias. La combinación de ambos factores permite establecer el nivel de riesgo.

La valoración puede realizarse mediante:

  • Métodos cualitativos (bajo, medio, alto)

  • Métodos semicuantitativos (matrices de riesgo)

  • Métodos cuantitativos en riesgos específicos

El resultado de esta fase determina qué riesgos requieren actuación inmediata y cuáles pueden controlarse mediante seguimiento periódico.

Aplicación de medidas preventivas y de control

La cuarta etapa del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas consiste en definir y aplicar medidas preventivas para eliminar o reducir los riesgos detectados. Estas medidas deben seguir una jerarquía preventiva:

  1. Eliminación del riesgo

  2. Sustitución por procesos menos peligrosos

  3. Medidas técnicas de control

  4. Medidas organizativas

  5. Equipos de protección individual

Además, se debe elaborar una planificación preventiva que incluya responsables, plazos y recursos necesarios para su implantación.

Revisión y seguimiento del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas

La quinta etapa del proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas es la revisión continua del sistema preventivo. La evaluación no es un documento estático, sino un procedimiento dinámico que debe actualizarse cuando:

  • Cambian los procesos o equipos de trabajo

  • Se introducen nuevas sustancias

  • Se producen accidentes o incidentes

  • Se detectan daños para la salud

  • Se modifican las condiciones laborales

El seguimiento garantiza que las medidas aplicadas sean eficaces y que el nivel de seguridad se mantenga en el tiempo.

Importancia del proceso de evaluación de riesgos en la prevención laboral

El proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas permite anticiparse a los daños laborales y mejorar la gestión preventiva de la empresa. Su aplicación correcta reduce la siniestralidad, mejora el bienestar del personal y facilita el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Además, favorece una cultura preventiva sólida y una mayor implicación de todas las partes involucradas en la actividad productiva.

Errores frecuentes al aplicar el proceso de evaluación de riesgos en 5 etapas

Algunos fallos habituales que deben evitarse son:

  • Realizar evaluaciones genéricas sin analizar los puestos reales

  • No actualizar la evaluación ante cambios

  • No informar a las personas trabajadoras

  • No implantar las medidas planificadas

  • Falta de seguimiento de la eficacia preventiva

Corregir estos errores mejora notablemente el nivel de protección en los centros de trabajo.

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